Recordando a Ayrton Senna : 26 años del Fin de semana del horror


El 1 de mayo de 1994, perdió la vida uno de los más exitosos y dominantes pilotos de la era moderna de la F1, el brasileño Ayrton Senna, cuando disputaba el Gran Premio de San Marino.


El ambiente y los ánimos estaban un poco confusos en Imola, el fin de semana en que se disputó El Gran Premio de San Marino, en lo que sería el tercer episodio de un duelo épico entre el tricampeón del mundo Ayrton Senna y Michael Schumacher durante la temporada de 1994.

Drama en 5 tiempos en la carrera "maldita"

Lo que sucedió ese fin de semana en Imola es digno de una historia de terror en cinco tiempos. A partir del viernes, en los entrenamientos libres, Rubens Barrichello sufrió un giro aterrador. El brasileño, fue salvado por una barrera de neumáticos y una valla protectora, escapó con algunos moretones y un corte en la cara. . A pesar de la brutalidad del incidente, Barrichello "sólo" tuvo una dislocación en una costilla y una pequeña fractura en su nariz, por lo que no formó parte de la carrera. Un dato curioso, fue el hecho de que Ayrton Senna fue al lugar del accidente para ver el estado en que se encontraba su compatriota Rubens Barrichello. Esta iniciativa le valió una represalia de la FIA y de la dirección de la carrera.


El auto de Rubens Barrichello por los aires.

Al día siguiente, el austriaco Roland Ratzenberger no tendría la misma suerte de Barrichello, cuando se salió de la pista en la curva Villeneuve, tras perder el control del coche por una rotura del alerón delantero que se despego y su automóvil destrozado golpeó la pared frontal. Después del choque, su auto se detuvo, su cabeza estaba completamente dislocada. Su muerte fue instantánea.


Roland Ratzenberger

El domingo a las 2 p.m hora local, se dio el inicio del Gran Premio "maldito". Pocos metros después del comienzo de la carrera, Pedro Lamy no vio el Benetton de J. J. Lehto detenido, y chocó violentamente con él. La pista se vio invadida por los restos de los dos coches, hiriendo a siete espectadores, incluido uno gravemente, y a un oficial de policía. La carrera tuvo que interrumpirse.

Senna había salido el primero y se mantenía líder de la prueba detrás del safety Car (auto de seguridad) . En la vuelta 5ª, el safety Car salió de la pista y la carrera continuó. En la vuelta siguiente, Ayrton pasó por última vez por la línea de meta, a 0,675s por delante del Benetton de Schumacher.

Luego, en la séptima vuelta en la entrada de la curva Tamburello, el auto de Senna rozó el pavimento y escapó al control del piloto. El cronómetro marcó 303 km/h.

El monoplaza chocó contra el muro de cemento, a tan sólo 15 metros de la pista, sin ninguna escapatoria de arena u otra zona de desaceleración. El neumático delantero derecho sufrió el primer impacto. El coche rebotó de nuevo hacia la pista, dio media vuelta y regresó a la escapatoria. Siete segundos después de la colisión, el automóvil, destrozado, se detuvo con la parte delantera y el lado derecho, excepto el cockpit, totalmente destruidos. La cabeza del brasileño se estremeció imperceptiblemente dos veces, la primera 1m 58s después del choque, y luego se inmovilizó.

Cuando llegaron los rescatistas, el campeón brasileño estaba inerte. Se le dan tratamientos por largos minutos pero no reaccionaba. El cuerpo de Senna lo sacaron y lo pusieron cerca de su automóvil, dejando un charco de sangre a su lado. Luego fue transportado a un hospital en Bolonia, Italia, Senna fue declarado muerto poco más de cuatro horas después del accidente. Tenía 34 años de edad.


El auto de Ayrton Senna

Según los resultados de la investigación, una varilla de la suspensión del vehículo se desprendió y atravesó la visera de su casco provocando una fatal herida en la cabeza, causando daño cerebral irreversible y hemorragia en el cerebro. Fue a pedido de Senna que la pieza se redujo, siendo la soldadura la que falló. Esto explica por qué su automóvil repentinamente dejó su trayectoria.

A pesar de esta otra tragedia, la gerencia de la carrera aún decidió continuar con la carrera.

A 11 vueltas del final, el quinto y último acto de esta historia catastrófica, sucede cuando una rueda se desprende del Minardi del italiano Michele Alboreto y golpea tres mecánicos. Uno de ellos sufrió múltiples fracturas.

Al final de la carrera la bandera a cuadros se agita. Subieron al podio el ganador Michael Schumacher, Nicolas Larini (2º) y Mika Häkkinen (3º). En esta oportunidad la tradicional champagne nunca salió de la nevera, en lugar de la champagne fueron lágrimas las que fluyeron.






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