El Atlético le arrebató la Supercopa de Europa al Real Madrid de Lopetegui


Nada contento deben estar en la Casa Blanca, y no la de Estados Unidos precisamente, sino en la de Madrid, después que el conjunto Real (Madrid) cayó a manos de sus vecinos, Atléticos (de Madrid), en la Supercopa de Europa en lo que fue el primer partido oficial de su nuevo director técnico Julen Lopetegui.

Los merengues comenzaron esta nueva era post Cristiano Ronaldo con el pie izquierdo tras sucumbir de manera contundente 4-2 frente a los colchoneros, que tuvieron que esperar hasta la prórroga para hacerse con su primer título en una temporada en la que reforzaron la plantilla para pelear con todo.

Fue así como el argentino Diego “Cholo” Simeone por fin pudo tomar desquite de las múltiples veces en la que el Real Madrid lo dejó con las manos vacías, tanto en duelos ligueros como en torneos europeos. Incluso, un par de veces en la Liga de Campeones en las épocas recientes.

Pero este miércoles el ambiente se tornó propicio en Tallin, capital de Estonia, ciudad que albergó por primera vez una final de un torneo internacional de tal categoría. Simeone, quien no pudo estar en el banquillo por cumplir una sanción que acarrea desde la campaña pasada, definió su once inicial de lujo con la primera aparición del flamante fichaje Thomas Lemar.

Aunque el fichaje más caro en la historia del club (70 millones de euros) realizó un buen partido, el show se lo robó uno de los ídolos de la afición, el brasileño con pasaporte español, Diego Costa. El lagarto no dejó avanzar mucho el reloj para hacerse sentir en el partido y en apenas 49 segundos abrió la cuenta para su equipo con el gol más rápido en los registros de los grandes certámenes de clubes del balompié mundial.

El Real Madrid acusó el golpe de camerino. Ni el más optimista se hubiese imaginado una anotación tan pronto que trastocó todos los planes de Lopetegui. El técnico hispano conservó la calma y de a poco fue acomodando sus elementos sobre el rectángulo de juego con un planteamiento que tenía a Karim Benzema, Gareth Bale y Marco Asensio como los tres puntales en el ataque, aunque no contó con el subcampeón mundial Luka Modric desde el comienzo.

De a poco la escuadra blanca fue tomando protagonismo y restándole al Atlético, que apostaba por mantenerse sobre su propio terreno y esperar cualquier error de rival para contraatacar. Sin embargo, al minuto 27 el muro se rompió por intermedio de Benzema, quien de cabeza y tras un buen centro de Bale desde el costado derecho y con su pierna diestra, batió al guardameta Jan Oblak con un disparo bajo y cruzado que colocó la paridad en la pizarra.

El tanto fue un punto de inflexión para el Real Madrid que tomó el control del juego para encimarse sobre su adversario de ciudad con ciertas llegadas de peligro a través de Asensio y el propio Marcelo; no obstante, no logró hacer mayor daño y se marchó al descanso con el 1-1 parcial.

Una vez cumplido el tiempo de descanso ambas oncenas saltaron nuevamente a la cancha sin modificaciones algunas y tras el pitazo, el juego se tornó trabado en la mitad de la cancha, de mucha fricción y pocas ideas futbolísticas hasta que en la fracción 62 una mano dentro del área del lateral colchonero Juanfran propició un penal para el Real Madrid y que un minuto más tarde Sergio Ramos se encargó de hacerlo efectivo para darle la ventaja a su equipo.

La diana obligó a Germán “Mono” Burgos, técnico interino de los albirrojos, a realizar las modificaciones pertinentes y entre los que se cuenta la del argentino Ángel Correa, quien ingresó inesperadamente por el campeón del mundo Antoine Griezmann y se convertiría en figura para el desenlace del partido.

Con el 2-1 a favor la escuadra real pareció conformarse, pues la actitud sobre el césped fue de relajación de sus jugadores, quienes muy pocas veces se animaban a trasponer y encarar a a los defensores del Atlético.

Los de Simeone notaron la situación y paulatinamente fueron creciendo y creando situaciones vertiginosas hasta que en el minuto 79 luego de un fallo en el lateral de Marcelo, Correa aprovechó y se metió en el área para poner un pase servido al centro del área chica al que llegó cómodamente Diego Costa para empujarlo y batir a Keylor Navas con el gol del empate.

Ante este escenario apremiante, Lopetegui decidió darle minutos de juego a Modric y a Lucas Vázquez en búsqueda de maneo y verticalidad en el último tercio del terreno, pero no corrió con mayor suerte y los 90 minutos reglamentarios expiraron para dirimir el partido en una instancia extra.

Luego de las charlas de ambos cuerpos técnicos se reanudaron las acciones para los primeros 15 minutos adicionales y los jugadores del Atlético acusaron mejor el recibo del mensaje, porque fueron amplios dominadores del balón y al minuto 98 Saúl Ñíguez se lució con una exquisita volea en el medio del área grande que se tradujo en el gol de la victoria parcial para su club, aunque seis minutos más tarde Koke remató la faena con otra elegante definición que fulminó las esperanzas de título para un Real Madrid, que ahora deberá replantearse muchas cosas, incluido la llegada de fichajes.

Foto: @eluniverso

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